
Si me sigues, te habrás dado cuenta de que algunos de mis libros tienen descuento y otros no. Y no, no es que tenga libros favoritos (bueno, alguno sí, pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión). La culpa es de la ley. Te lo explico en dos minutos.
Yo, cuando puedo, sí que hago descuentos
La verdad es que me encanta hacerte descuentos, de verdad. Creo que es una forma de animarte a comprarme directamente a mí, y de reforzar la relación entre autora y lectora. Pero resulta que cada país tiene su ley, y en el caso de los libros, en Alemania y en España la ley es muy clara: la editorial fija un precio (en este caso, la editorial soy yo), y por ley ese precio tiene que respetarse en todas partes y en todas las plataformas de venta. Incluida mi propia tienda.
En alemán: precio fijo. Punto.
Como ya te he dicho, en Alemania la editorial fija un precio (en este caso, yo), y ese precio hay que respetarlo en todas partes: es la Buchpreisbindung, el precio fijo del libro. Vale tanto para los ebooks como para la edición impresa (§ 2 BuchPrG), y quien vende un libro a alguien en Alemania tiene que cobrar ese precio en todas las plataformas (§ 3 BuchPrG). Da igual que sea Amazon, una librería de barrio o mi propia tienda.
¿Y un cupón de regalo? Tampoco se puede. En 2015, el Tribunal Supremo alemán le dio un tirón de orejas a Amazon justo por eso: regalar vales que se podían gastar en libros con precio fijo (lo cuenta LTO). Si Amazon no puede, imagínate yo.
Por eso mis libros en alemán (Der Menschengarten y, muy pronto, Silvana) no tienen descuento. Nunca. Ni en mi cumpleaños. Y mira que me hace ilusión.
En español: como mucho, un 5 %
La Ley 10/2007 también fija el precio del libro, y el ebook también cuenta como «libro». Pero la ley española sí deja un pequeño margen: el precio de venta puede bajar como mucho al 95 % del precio fijo (art. 9.3 de la Ley 10/2007, BOE). O sea, un 5 % de descuento.
Así que, para mis libros en español, tengo un código para mi tienda de PayHip: GRACIAS_5, un 5 % de descuento. No es mucho, lo sé, pero es lo que me deja la ley, y te doy todo lo que puedo darte.
¿Qué hago yo en lugar de descuentos?
Regalos, porque eso sí que puedo hacerlo: la ley alemana deja dar, con la compra del libro, cosas de «poco valor» (§ 7 BuchPrG). Y mira que a mí los descuentos me gustan un montón: como lectora, cuando compro, me encanta pagar menos por las cosas, qué quieres que te diga. Pero la verdad es que un descuento luego se olvida, mientras que un regalo tiende a quedarse más tiempo en la memoria.
Entonces, ¿qué pasa si me compras directamente a mí? Que en mi tienda te llevas cosas que no hay en otro sitio: por ejemplo, marcapáginas para imprimir y fondos de móvil exclusivos del Rondel, con Silvana y con El Jardín Humano. Solo los vas a encontrar en mi tienda.
Por cierto, si quieres saber más sobre por qué es buena idea comprarnos directamente a las autoras independientes, aquí tengo otro miniartículo que habla de eso.
Y si te apuntas a mi newsletter, te regalo Libros & Literatura. Una Celebración en 300 Citas Bilingües (apúntate aquí). Gratis, sin trucos, y cuesta lo mismo en todos los países. 😉
Así que ya lo sabes: si ves un libro mío sin descuento, no es tacañería, es la ley. Y si quieres algo extra, ya sabes dónde encontrarme. 😎
Un abrazo,
Angela
Kurz auf Deutsch
Warum gibt es auf meine deutschen Bücher keinen Rabatt? Ganz einfach: wegen der Buchpreisbindung. In Deutschland kostet ein Buch – auch als E-Book – überall gleich viel, auch in meinem eigenen Shop (§ 3 BuchPrG). Rabatte darf ich also nicht geben, Geschenke schon: Wenn du direkt bei mir kaufst, bekommst du Lesezeichen zum Ausdrucken und exklusive Handy-Hintergründe aus dem Rondell. Und wenn du dich für meinen Newsletter anmeldest, schenke ich dir ein Buch. Ich freue mich auf dich!